sábado, 12 de agosto de 2017

Villacarrillo no pierde parte de su Historia

Villacarrillo no pierde parte de su Historia
Por Toni Pérez Fernández

A veces, hay personas que quieren adueñarse de ideas y proyectos que unos pocos solemos proponer, e incluso de restar méritos a aquellas personas que siguen haciendo cosas por el bien de la localidad, pero la historia está ahí para contarse… por supuesto sin restarle mérito a otras personas que han hecho otras actuaciones en la localidad con proyectos e ideas afines.

Hace más de 20 años, el Grupo de Espeleología de Villacarrillo (G.E.V.) lleva intentando conseguir que hubiera en Villacarrillo un museo etnológico o etnográfico, una exposición permanente de fotografías antiguas, un museo de celebridades villacarrillenses u otro tipo de museo, exposición o centro de interpretación que incentivase al turismo de nuestra localidad. Pero no sólo eso, sino también a ayudar a que parte de nuestra historia no se perdiese, como es el caso de esta efeméride que nos ocupamos hoy: la reapertura del Refugio Antiaéreo de la Guerra Civil de Villacarrillo.

Miembros del G.E.V. participantes (Foto: Archivo G.E.V.)

Sabíamos de la existencia de este refugio antiaéreo porque había documentos que lo afirmaban de su construcción, de personas que nos habían dicho que se metían a jugar en su interior o que en el marcado que había en la plaza Juan XXIII se utilizaba para guardar los alimentos pues su temperatura era estable… Pero las tres entradas que existían de este refugio estaban ya cerradas, debido a las distintas obras que se hicieron en terreno particular y en las propias calles aledañas. La propuesta del G.E.V.  (concretamente de Antonio Pérez Ruiz) al Excmo. Ayuntamiento de Villacarrillo resultó ser satisfactoria ya que en una obra cercana a los ruedos de la Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción se estaba utilizando una retroexcavadora. Gracias al consentimiento de la alcaldesa de Villacarrillo Dña. Teresa Vega y al concejal de obras D. Diego Martínez, el día 27 de Octubre de 1999, se comenzó a hacer una zanja en el lugar exacto donde había una entrada, gracias al asesoramiento de un vecino que conocía bien la zona: D. Damián de la Hoz.

Explorando las galerías del Refugio (Foto: Archivo G.E.V.)

Pero la entrada estaba anegada de escombro. Se intentó, por tanto, localizar la galería excavando en dirección de la misma, y por la tarde se pudo romper el lateral de la bóveda. Ahí comienza la reapertura del Refugio Antiaéreo por iniciativa del G.E.V. y la ayuda del Ayuntamiento. El total de desarrollo de este complejo de galerías es de 287 metros, con varias ramificaciones y que circula por debajo de la Iglesia y de la Plaza Juan XXIII.

En el interior del Refugio (Foto: Archivo G.E.V.)

Se han adecuado las entradas al refugio a la largo del tiempo, e incluso se le ha intentado poner luz (la instalación fue desastrosa, a mi juicio) e incluso tenemos constancia que se quiere poner en valor. Desde su reapertura hasta la actualidad, desde el G.E.V. se ha venido apostando por su visita como el primer día: casco y luz de espeleólogo, con explicaciones de cómo se construyó y hacia qué dirección van cada una de las galerías… y seguiremos haciéndolo.

Una de las galerías tapiadas del Refugio (Foto: Archivo G.E.V.)

Finalizar esta efeméride agradeciendo a todas las personas que confiaron en el G.E.V. para que ahora podamos disfrutar de estos subterráneos. Parte de la Historia de Villacarrillo que hemos querido que no se pierda y pueda estar accesible para todo el mundo que así lo quiera, como en otras ocasiones hemos hecho con minas o el propio aljibe de la Iglesia, pero eso es “harina de otro costal”.


¿Y QUÉ OCURRÍA EN OTROS LUGARES?

En ese 27 de Octubre de 1999, mientras reaperturábamos en Villacarrillo el Refugio Antiaéreo, un desgraciado suceso ocurría en Armenia, y es que un grupo de terroristas irrumpió en el Parmalento y disparó sobre los parlamentarios, asesinando a varios de ellos.